NUESTRA
HISTORIA
SOY OSMUNDO GILBEL
Cuando empecé a ejercer mi profesión hace 24 años, me abrí camino en la novedosa técnica del implante inmediato con carga inmediata, y me funcionó muy bien, tanto que desde entonces se ha convertido en el tratamiento de primera elección en mi consulta, desde un solo diente hasta arcadas completas.
El implante con carga inmediata consiste en colocar una corona provisional fija sobre el implante en el mismo momento en que este se coloca, es decir, el paciente no está sin diente ni un solo día.
Sin embargo, en aquella época esta técnica se veía como algo experimental, incluso atrevido, ya que el resto de técnicas en aquellos momentos consistían en hacer la extracción del diente dañado, esperar unas semanas para colocar el implante y esperar otros meses para cargarlos con la prótesis dental.
Clásicamente los implantes inmediatos con carga inmediata, solo estaban indicados en casos muy concretos y con unos requerimientos casi imposibles de obtener en un paciente normal.
Hoy día seguimos investigando, desarrollando y formándonos en esta novedosa técnica que a día de hoy y desde entonces seguimos aplicando a diario en nuestra consulta.
Hoy podemos garantizar que el implante inmediato con carga inmediata, en nuestra manos, es la mejor técnica para conseguir una estética natural. Y no solo eso, sino que además es lo más cómodo para el paciente. Conseguimos reducir la pérdida de tejidos, obtenemos los mejores resultados estéticos y disminuimos el número de intervenciones quirúrgicas a las que hay que someter al paciente ahorrándole dinero y sufrimiento. Y todo ello, en una sola visita.
SOY ANA ARQUES
Mi pasión por la odontología surgió desde muy pequeña. Con 10 años ya sabía lo que quería ser de mayor. Cuando la gente me hacía la típica pregunta: ¿qué quieres ser de mayor?, respondía que ¡dentista! y la gente se extrañaba; resulta chocante que una niña pequeña te responda eso cuando no viene de una familia de dentistas.
Aun no sabía lo mucho que me iba a gustar esta profesión, pero acerté por completo; es toda una suerte dedicarte a algo que te encanta cada día.
Terminé la licenciatura en 2004 y me incorporé como colaboradora al equipo del Dr. Gilbel. Su equipo llevaba 4 años realizando implantes de carga inmediata de forma rutinaria, de manera que para mí, esa técnica era lo normal para rehabilitar una pieza dental con implantes. Así lo interioricé y desarrollé en mi práctica diaria.
Desde entonces fui formándome en Estética Dental, la parte de la odontología que más me apasiona. Y descubrí que la sensibilidad artística es una habilidad que te permite crear tu propio estilo y entender ese lenguaje abstracto que otros no ven, por eso digo que cada uno tenemos nuestra magia en las manos.
Crear sonrisas únicas para cada paciente, integrando cada una de las piezas para dar la personalidad y elegancia que la persona busca, es de las cosas que más feliz me hace de esta profesión.
Poder compartir todo esto con quienes tienen mi misma vocación es el complemento perfecto para dar a nuestros pacientes lo mejor en sus tratamientos, disfrutar de cada parte del proceso y seguir motivados cada día.
No concibo la belleza sin naturalidad
y es así como siempre realizo mi trabajo.